Primero fue Internet, la red de redes. En los albores de la gran web, el contenido publicado no llegaba a las proporciones actuales. Los sistemas de búsquedas eran precarios y, con frecuencia se colaban páginas mal intencionadas. Internet se ha ido perfilando y profesionalizando al máximo. Tanto es así que, en la actualidad, la comunicación es eminentemente online. A nadie se le ocurre ir a una enciclopedia física para buscar un dato. Y no digamos ya para localizar eventos cercanos, agendas o tiendas que sean de nuestro interés. 

A esa primera web basada en contenidos “para leer” y poco más se le fueron añadiendo herramientas y opciones más sofisticadas. La siguiente revolución llegó con la aparición de las redes sociales. Primero fue Facebook, le siguió Twitter con un concepto novedoso y, en la actualidad, despunta entre todas Instagram y sus historias basadas en fotos. Las redes sociales supusieron una revolución sin parangón en la historia de la humanidad. Por primera vez, se podía hablar en tiempo real con alguien en la otra punta del mundo a un precio cercano a 0. Las redes sociales, con Facebook a la cabeza, nos hicieron ver que podíamos ser protagonistas en un mundo global. Nuestras fotos, pensamientos e ideas, si así lo queríamos, se hacían público. Y existía, y existe, la posibilidad de llegar a miles o millones de personas. 

Internet y el auge de las redes sociales han supuesto un cambio sin parangón, mayor que la imprenta o cualquier otro avance de la humanidad. Con las redes sociales y su auge, paralelamente, aparecieron las empresas deseosas de hacer llegar sus productos a un mayor número de potenciales consumidores. 

¿Qué es un Community Manager? ¿Qué tareas realiza? 

En esos inicios el trabajo ni existía porque no existían las tareas. Las grandes corporaciones, más puestas en asuntos de marketing, delegaban esa tarea en los departamentos de publicidad. Desde allí salía la comunicación que quería darse en las redes sociales casi paralela a la de otros medios. Con el tiempo se vio la necesidad de la profesionalización y, por tanto, de la especialización. Surgió el Community Manager. Y eso fue… hace una década simplemente. Las redes están tan presentes en nuestro día a día que hemos olvidado su novedad. 

El Community Manager tiene funciones tanto publicitarias como de marketing aunque sus tareas principales sea de comunicación pura y dura. La profesión se ha ido depurando en estos últimos años y ya  existen cursos y máster especializados, aunque uno bueno puede no tenerlo y hacer gala de otras dotes más efectivas. En esencia, un Community Manager se encarga, junto con el departamento de marketing y publicidad, de hacer llegar a través de las redes sociales toda la comunicación de la empresa. Y cuando digo comunicación me refiero a acciones publicitarias. Aunque hay compañías empeñadas en poner entresijos internos que a nadie interesa, el buen Community Manager es un creativo, un artista de la palabra y la imagen que engancha a su público para que se interese por nuestros productos. 

¿Cómo es un buen Community Manager? 

Aunque la profesión es compleja y, a veces, se amalgama junto a otras, como la de redactor del marketing de contenidos, sus funciones, al día de hoy pueden resumirse en la siguiente. 

1.- Un buen Community Manager es el encargado de crear comunidad alrededor de los productos o servicios de una empresa. Para ello deberá trazar estrategias (siempre en equipo) con ese fin. 

2.- Deberá elegir las redes sociales más adecuadas a cada marca y publicar conforme al público objetivo en torno a ellas. 

3.- Aunque el manejo de la palabra escrita es importante, sobre todo a la hora de seleccionar palabras claves para realizar el SEO, es fundamental el manejo de la imagen y del vídeo. 

4.- Un buen Community Manager debe manejar la comunicación de manera impecable adaptándola al mercado al que se dirige. Ni que decir tiene que sus textos deben ser amenos, con impacto, creativos, brillantes y originales. Un Community Manager no copia. Su misión es la de crear. En este sentido, un buen Community Manager tiene la misma habilidad que un Copywriter o un buen redactor de marketing de contenidos. 

5.- Si decide colocar alguna noticia tomada de otra fuente, ésta será de una publicación de primer orden, contrastada, veraz, con autoridad y que no cree polémica. 

6.- Porque aquí llega lo siguiente: una cosa es enganchar al lector con contenido interesante o único y otra muy distinta molestar. Por eso, el Community Manager tiene que ser una persona lúcida, culta, serena, con el saber estar de un relaciones públicas.

7.- Ni que decir tiene que el manejo de ciertas herramientas de publicación y/o de edición o analíticas son imprescindibles. Sin embargo no es lo más importante. Y a veces se le da demasiado. Porque…

8.- Porque… lo más importante de un Community Manager es la creatividad e, incluso, dotes artísticas a la hora de crear comunidad alrededor de tus productos. Todo lo demás es trabajo mecanizado que poco o nulo resultado va a obtener.

¿Hablamos? ¿Necesitas un Community Manager?

Por Candela Vizcaíno

 

 

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